Pues resulta que los franceses -los chefs franceses- quieren que la cocina francesa sea reconocida Patrimonio de la Humanidad, ni menos, ni más. Esto en sí no es ni bueno ni malo, por supuesto, cada uno es libre de reivindicar como Patrimonio de la Humanidad lo que crea que deba serlo, pero yo me quedo un poco perpleja porque no entiendo bien el por qué. Entiendo que quieran preservar sus tradiciones culinarias, claro, pero por la misma regla de tres, las cocinas del resto del mundo también tienen todo el derecho a ser Patrimonio de la Humanidad, que ya me dirá usté que tiene le pot-au-feu o le cassoulet que no tengan la paella y el cocido madrileño -o cualquiera de los otros cocidos que se cuecen a lo largo y ancho del país.
Esto por no hablar de la comida italiana, mexicana o de África del Sur, por poner un ejemplo. Vamos, todas las cocinas, no importa de dónde sean.
Yo entiendo que los franceses estén muy orgullosos de su gastronomía, pero de ahí a hacerla Patrimonio de la Humanidad... creo que es llevar las cosas un poco lejos. Porque las comidas, como todo, es algo que se adapta a la sociedad y va cambiando con los tiempos, y aunque quizá los ingredientes de ciertas recetas continúan siendo los mismos ahora que hace dos siglos, no creo que los sabores sean iguales porque la calidad de los productos tampoco es la misma.
Creo que en España también se estaba - o se está, no sé bien- reivindicando el que la dieta mediterránea fuera reconocida Patrimonio de la Humanidad, y de nuevo digo lo mismo: no lo entiendo. Por mucha excelencia que tenga esta dieta, me resulta extraño. Dieta que, por otro lado, cada vez seguimos menos, porque son muchos los que han cambiado las legumbres y las ensaladas por los precocinados o la comida rápida, que ahorran tiempo, y las frutas por los dulces, que son más atrayentes. Si todos comiéramos más lentejas y menos hamburguesas, no habría tanto nene gordo como se ven por las calles. Y no sólo nenes, sino adultos.

Comidas sanas las hay en todos lados y la prueba es que los pueblos y sus gentes viven bien y progresan -al menos quienes toman tres platos diarios, que ya sé que hay gente que se muere de hambre, pero ese es otro cantar...-, ya tomen fish and chips, salchichas y choucrut o el cerdo pequinés con castañas.
Los franceses seguirán a lo suyo, y si lo consiguen, estupendo para ellos, pero yo pienso que esto de las comidas es como los idiomas, todos son importantes, no importa la complejidad o la sencillez de la lengua, porque su misión principal es la comunicación, por tanto... algo similar ocurre en el caso de la alimentación.
Y si los franceses reivindican su foie gras como el no-va-más, yo reivindico el gazpacho andaluz, que está riquísimo y es una inmensa fuente de salud.
María del Carmen Polo



11 comentarios:
Estoy absolutamente de acuerdo contigo, M Carmen, o todas o ninguna. Además el que un tipo de cocina te guste más o menos es algo muy subjetivo. Yo por ejemplo prefiero la japonesa a la francesa...
Un beso
¡Buen día Mari! Yo tampoco lo entiendo mucho, me parece exagerado. Patrimonio francés estoy de acuerdo, es una excelente cocina de peso, pero tanto como
la típica y bien hecha de cualquier país.
Hace un par de años Uruguay y Argentina entraron en guerra culinaria y patrimonial por los orígenes del dulce de leche. Otra exageración que en ninguna de las dos orillas se entendía demasiado...
En cuanto al foie-gras...¡me niego a probarlo desde que ví un programa de Brigitte Bardot! El paso a paso de una tortura que va en aumento para los pobres ganzos me quitó toda la posibilidad de saborerlo y degustarlo como una exquisitessen.
Un beso enorme amiguita y que tu semana también sea tan estupenda como la que me deseaste!
Patricia
Y si la cocina francesa es declarada Patrimonio de la Humanidad ¿qué harán con la inglesa, Cocina Non Grata?
Yo creo que la mejor cocina es la que se toma en su lugar de origen, al menos a mí no me sabe igual.
EStoy de acuerdo con Patricia el fuagras no puede ser patrimonio de la humanidad, si acaso de la inhumanidad.
SE nota que la UNESCO esta en Paris y que sus directivos se dan buenos atracones.
Jesus
Hola Mari Carmen¡
Yo por mi trabajo había recorrido muchos lugares de España.Y dos de Francia.
Yo lo siento mucho por ellos,pero como aquí en ningún lado,y es mas,quizás sea barrer mucho para casa, pero donde esté un "pa amb tomàquet"(pan con tomate)y si es con jamón de jabugo mejor,que se aparten sus mantequillas y su foie-gras.
Otra cosa es el patrimonio de un cocinero.Dicen que es el Dalí de la cocina española. Elevado internacionalmente a la categoría de mito, Ferrán Adrià es hoy un español universal que traspasa fronteras desde los fogones hasta la cima del mayor reconocimiento mundial.
¡¡Caramba con Ferran..¡¡
¡ ya estamos seguros de esto¡?
Las reservas en el Bulli deben hacerse con meses de antelación.
Si quereis os doy la dirección de
su casa en Girona¡
Es para que no perdais tiempo.
una abraçada/un abrazo
Pues suscribo cada una de tus palabras,porque todas las comidas de cada lugar son especiales.
La gastronomía de cada país es particular y diferente del resto y no por ello ha de ser patrimonio de la humanidad.
Los franceses siempre se han sentido muy orgullosos de su gastronomía y me parece estupendo, pero estoy absolutamente segura de que nada tenemos que envidiarles ni nosotros ni cualquier otro país.
Y quien dice el gazpacho, dice las migas, la paella,el pote y un largo etcétera español que está de muerte y es "mu sano".
Besos.
Deacuerdo contigo en lo del gazpacho...a lo que añado el salmorejo jejejeje
Besotes
Esto debe ser una broma más de los franceses !!! aparte de eso de creerse que inventaron a Dios. Ja.
Hola Maricarmen, mis tres hijos ocupan casi todo mi tiempo pero pasé a visitar tu BLOG brevemente.
Saludos
Querido amigos y amigas, gracias por vuestros comentarios. Todas las cocinas son buenas. Habrá cosas que nos gusten más o menos, y ya sabemos que eso es algo cultural, pero todas cumplen su cometido: alimentar, así pues, todas son Patrimonio de la Humanidad.
Merce, a mi me gusta la comida china, pero comida china en un restaurante de calidad, por supuesto.
Patri, tampoco tomo foie-gras, estamos,pues, de acuerdo :)
Paco, es verdad, para paella, Valencia, por ejemplo, que vas por Francia y te ponen paella, sí, pero madre mía qué paellas...sólo se les parece en el nombre.
Jesús, los franceses te dirán que así se ha hecho desde hace siglos, y que también a los cerdos se les engorda para matarlos, pero en fin, hay maneras y maneras.
Josep, un viva para el "pa amb tomàquet",que yo he tomado cuando he ido a visitar a la familia en L'Hospitalet, y otro más para el jamón de jabugo :) De acuerdo en que tenemos chef magníficos que no tienen nada que envidiar a los franceses.
Marinel, las migas... qué ricas están las migas. Creo que como las migas motrileñas, con pulpo asado, no he comido otras en mi vida.
Jerusalem, y el salmorejo me encanta. En realidad el gazpacho es la versión más ligera del salmorejo. En cuanto llega el verano, es plato asegurado en mi casa.
Antonio, sé que tus nenes te dan mucha lata, pero ya crecerán y entonces... será peor, jajaja.
Gracias a todos por venir :)
Hola Mari Carmen:
Pues, opino un poco diferente. A primera vista puede parecer una bobada (aclaro, de entrada, que no sé si me gusta o no esa cocina), pero cada grupo humano tiene derecho a solicitar Patrimonio de la Humanidad aquello que considere oportuno; es como cuando declaran así tal o cual paisaje, pueblo... Pienso que todo paisaje debe ser habitado con respeto, todo pueblo debe ser cuidado...
Se me ocurre que lo que es dudoso, o chirría, es el concepto mismo de 'patrimonio de la humanidad' ¿no te parece? ¿Por qué no se declara patrimonio de la humanidad el conocimiento, el respeto por lo común, o la diversidad humana, o la no violencia?
Desde esta óptica que apunto el que la 'cocina francesa' sea considerada un bien mundial para nada desmerece las innumerables 'cocinas' que alimentan a tanto millón de personas que somos en la Tierra. Creo que esas distinciones a la cocina, edificio o pareje tienen algo de narcotizante; nos evaden del compromiso para con el otro, para con lo otro. Resulta curioso ese gusto, parece que incontestable, por la representación de las 'rupturas violentas', pues, qué son sino el cañón del colorado, una catarata, un glaciar... son una manifestación dura, sí, dura, de la Naturaleza. Será cierto eso de que la belleza es el último velo que cubre el horror. Ese horror que tan bien evidenció Conrand en su "El corazón de las tinieblas".
Vengo a decir con todo este rollo que ¡vamos a ser riquísimos! —la humanidad— con tanto patrimonio físico. Mientras la cruda realidad es que ay inmensos abismos entre los países ricos y los pobres. ¿Conseguiremos tender puentes que absorban esas diferencias?
Gracias por acoger estas otras miradas.
Es que ya somos riquísimos, Amando, porque todo lo que hace el hombre, incluido el mal, es patrimonio de la humanidad. Y todos los paisajes, la naturaleza, quiero decir, son patrimonio de la humanidad, pero también del resto de seres que habitan este planeta.
Estoy de acuerdo contigo y no digo que los franceses, o quien quiera, reinvindiquen para su pueblo lo que les plazca, pero debería ser patrimonio de la humanidad, antes que una gastronomía, la humanidad, valga la redundancia, y el conocimiento, el respeto por lo común, la diversidad humana o la no violencia, tal como tú apuntas.
Lo triste de esto es que haya que reivindicar algo que es consustancial a nosotros mismos. Esto es lo triste.
Y mientras tanto... efectivamente, la brecha entre países pobres y ricos no deja de crecer. Y todos lo ven, no pueden estar tan ciegos como para no verlo, pero no se hace nada o muy poco. Parece como si no interesara que esta herida se cerrase.
Gracias por tu visita, Amando, siempre es un placer leerte :)
Un abrazo
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