lunes 22 de junio de 2009

Dos días, dos minutos

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Ante todo, muchísimas gracias a todos por vuestros mensajes de felicitación para Rebeca. Sois un encanto. Os lo agradezco mucho.



En fin... ya estoy de vuelta de este mini-viaje a tierras aragonesas. Una excursión aprovechada al máximo, porque había mucho que ver y el tiempo se nos escurría entre los dedos como agua. Dos jornadas de paisajes urbanos y campestres bellos, hipnotizadores. Verde de encinas, pinos y huertas, amplísimas llanuras cubiertas de cereal y plata de un agua que murmura, canta, mientras besa las riberas... Fantásticas formaciones de los Montes Universales -¿habéis reparado en el nombre, tan hermoso? Paisaje pétreo que nos ha dejado con la boca abierta. Y sobre la ciudad de Teruel y Albarracín, qué puedo decir si son dos joyas... Bueno, sí, diré, pero será cuando tenga disponibles las fotos que puedan ilustrar mis palabras.

Ya ha pasado el fin de semana. Tan pronto. Una piensa que el viaje a Teruel y Albarracín, han sido dos minutos, un soplo, un suspiro... Pero durante este tiempo ha habido cosas buenas y malas. Una de las buenas ha sido que Noemí, la componente más joven de nuestro grupo, Simplemente Dulcinea (donde también dejaremos fotos del viaje), nos comunicó que está embarazada, así que... ¡en febrero, si todo va bien, todo el grupo seremos tíos! Más cosas buenas han sido la compañía, las risas, las comidas juntos, las bromas, las compras, las charlas... Una de las malas, que una de las excursionistas, del grupo de pintura, resbaló por las escaleras, en Albarracín, y tuvo que ser llevada a Teruel, al hospital. Resultado: la clavícula y el hombro rotos y un dedo del pie, dañado igualmente. Volvió en coche particular, con un apaño que le hicieron los médicos y atiborrada de calmantes, hasta el hospital de Fuenlabrada, ya que no quería quedarse en Teruel, donde la iban a operar.

Y no me voy a extender más...

Sobre Teruel y Albarracín, dejaré entradas con fotos y algo de texto, que espero os gusten. Esta tarde descargo las fotos y me pongo a relatar.

Gracias a todos, de nuevo, y hasta luego.

Mari Carmen